sábado, 1 de diciembre de 2012


EL DESCUBRIDOR DE MACHU PICCHU
Bingham o Lizárraga

En 1913, la revista de la National Geographic dio a conocer al mundo a Machu Picchu, haciendo quedar a Hiram Bingham como el descubridor neto de la “Ciudadela Perdida de los Incas”. Pero para muchos cusqueños, el que descubrió la Patallaqta, el verdadero nombre de las ruinas,  fue su paisano, Agustín Lizárraga.
Ángel Mariano, abuelo de Agustín, junto a su hermano mayor, salieron de su pueblo natal Mollepata, uno de los nueve distritos de la provincia de Anta, en busca de tierras para iniciar una nueva vida, pues no querían servir al ejército peruano. Se establecieron en unas tierras que no eran conocidas y empezaron a sembrar maíz, papa, hortalizas y granadilla y gracias a su esfuerzo fueron ascendiendo como los caminos inca que van de empinada hacia los cerros de la selva. Con el pasar del tiempo, se convirtieron  en prósperos agricultores hasta llegar a extender sus cultivos hacia San Miguel, ruta muy comercial y punto de conexión con el Cusco.

Agustín Lizárraga era arrendatario de los Ochoa, familia dueña de las hacienda Collpani, en donde, aún sin conocerse, se encontraba las ruinas.

El 14 de julio de 1902, en busca de tierras para la agricultura, Agustín Lizárraga,  su primo  Enrique  Palma Ruiz  y Gabino Sánchez, todos arrendatarios, hallaron un camino Inca después de quemar y cortar arbustos muy coposos. Horas más tarde, siguiendo el sendero cerro arriba, encontraron una ciudad de piedra en medio de la abundante vegetación de la selva. Machu Picchu, una ciudad inmensa e imponente ante los ojos de los visitantes,    fue descubierta.
Lizárraga, maravillado por la Ciudadela Inca, escribió su nombre y fecha del descubrimiento, en una de las paredes del templo de las tres ventanas. Después del hallazgo, el cusqueño subió frecuentemente a limpiar las tierras para su cultivo e hizo a sus peones Toribio Richarte y Anacleto Álvarez establecerse en el lugar para sembrar las tierras.
El cusqueño, 1904 hizo la primera guía turística conocida en la historia de la ciudadela, llevó a 12 turistas muy interesados en conocer la majestuosa ciudad, entre ellos a María Ochoa Manga, hija de los Ochoa.
Un sol. Una moneda de un sol, hizo al campesino Melchor Arteaga cambiar de opinión la negativa de servir de guía al flaco que había llegado al Cusco.
Partieron a las ruinas en una mañana muy fría y pasaron por los caminos más agrestes de la selva. Cruzaron el puente artesanal del río Urubamba como si fuesen animales, pues caminaron con sus manos y rodillas.
Ya cansados y con mucho calor, Arteaga ordenó al pequeño Pablo Álvarez, hijo de Anacleto, guiar al turista.


El 24 de julio de 1911, el primer "turista extranjero" llegó a Machu Picchu. Hiram Bingham, un profesor norteamericano de historia interesado en encontrar los últimos reductos incaicos de Vilcabambaguiado por un niño llegó a  Machu Picchu, encontrando a los peones de Lizárraga: los Richarte y los Álvarez, quienes usaban los andenes del sur de las ruinas para cultivar y bebían el agua de un canal incaico que aún funcionaba y que traía agua de un manantial.
Binghan, el descubridor de lo descubierto, quedó maravillado por la ciudadela y gestionó auspicios de la Universidad de Yale, la revista de la National Geographic y del gobierno peruano, para realizar estudios científicos. La revista hizo un artículo completo sobre la nueva maravilla del mundo moderno. El mundo conoció a la joya de Pachacutec.
En 1989, Alfred Bingham, hijo de Hiram Bingham, dio a conocer el diario de su padre donde decía que Lizárraga era el descubridor de Machu Picchu. Además en su libro “Retrato de un Descubridor” señala que su padre eliminó toda referencia sobre Agustín Lizárraga y fotos, en donde se mostraba la imagen de la firma del cusqueño en el templo de las tres ventanas, que anteriormente había borrado.
Debemos agradecer a Hiram Bingham, por hacer masiva la noticia de la existencia de una hermosa ciudad llamada Machu Picchu, contribuyendo de este modo al turismo y al desarrollo del país y más aún, pues ahora es una de las siete Maravillas del Mundo Moderno.

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